REPSA, ante el Día Mundial de los Humedales

Gracias a su compromiso con la restauración de bosques ribereños y zonas de protección de humedales, la empresa Reforestadora de Palmas de Petén (REPSA) está trabajando para ser certificada por Rainforest Alliance y RSPO.

Cada 2 de febrero, desde 1977, se celebra el Día Mundial de los Humedales, en conmemoración de la firma del Convenio Sobre los Humedales en la ciudad de Ramsar, Irán. Para este año, la celebración estará dedicada al tema “Humedales para la Reducción del Riesgo de Desastres”.

Sin duda muchas personas están familiarizados con los conceptos ecológicos, entre ellos, el de “humedales”. Para quienes no todos conozcan su significado, un humedal no es otra cosa que una zona de tierras, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitente. Al cubrirse de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los puramente acuáticos y los terrestres. El tema está regido por la Convención sobre los Humedales o Convención de Ramsar, el cual es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional para la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos. Según está Convención: “Un humedal es una zona de la superficie terrestre que está temporal o permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan”.

Existen diferentes tipos de humedales: ciénagas, esteros, marismas, pantanos, turberas, así como las zonas de manglar que representan una opción para mitigar el cambio climático.

Utilidad de los humedales

Para comprender la utilidad que los humedales tienen para los seres humanos, basta recordar la importancia que el agua tiene para la vida. Se sabe también que la biodiversidad es crucial en los ciclos de nutrientes y del carbono y que la pérdida de este factor (biodiversidad) puede tener un importante impacto en las personas, la sociedad y la economía.

Los humedales son infraestructuras naturales de agua que ofrecen una gama de servicios y beneficios más amplia que la de las infraestructuras artificiales relacionadas con el agua, y a más bajo costo. Brindan protección contra las crecidas costeras y fluviales. Además, ofrecen servicios de recreación y turismo, almacenamiento de carbono o aprovisionamiento. Las plantas medicinales, los tintes, la fruta, el arroz, y las plantas herbáceas son ejemplos de los productos de los humedales que generan empleos en los países en desarrollo. Se estima que los humedales son el medio de vida para 1 mil millones de personas en el planeta.

Panorama nacional

Guatemala es un lugar privilegiado porque de sus 108,889 kilómetros cuadrados, unos 460 kilómetros cuadrados corresponden a cuerpos de agua en los cuales se encuentran 252 humedales, siete de ellos de importancia mundial, de acuerdo con el Inventario Nacional de Humedales, distribuidos en lagos, lagunas, lagunetas, pantanos, pozas, aguadas, ríos y zonas marino-costeras.

Los humedales guatemaltecos reconocidos bajo el Convenio de Ramsar son:

1. Parque Nacional Laguna del Tigre, La Libertad, Petén
2. Parque Nacional Yaxhá-Nakum-Naranjo, en Petén;
3. Parque Nacional Río Dulce;
4. Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic, El Estor, Izabal;
5. Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique y el Área de Usos Múltiples Río Sarstún, en Izabal;
6. Parque Nacional Laguna Lachuá, en Alta Verapaz;
7. Manchón Guamuchal, Retalhuleu – San Marcos.

El compromiso de REPSA con los humedales

El tema de los humedales, como puede observarse, es de interés mundial. Con mayor razón, una empresa responsable con el ambiente y las comunidades como Reforestadora de Palmas de El Petén, S.A. (REPSA) ha dedicado amplia atención a este asunto. Tal como se indica en su Plan de Acción de Sostenibilidad 2016-2017 y con base en un análisis interno del uso de la tierra, además del estudio de HCV (Áreas de Alto Valor de Conservación, por sus siglas en inglés), en 2015 se desarrolló un plan para restaurar bosques ribereños (bosques de galería) y zonas de protección de humedales con el cual se restauraron 30 hectáreas. Para 2016 se logró restaurar alrededor de 80 hectáreas, algunas colindan con el río La Pasión, y para 2017 el objetivo es por lo menos restaurar otras 40 hectáreas.

Para validar estas mejoras ambientales, REPSA está trabajando en la obtención de las certificaciones internacionales RSPO (Mesa redonda para la Palma Sostenible) y Rainforest Alliance. Ambas tienen criterios estrictos para la conservación de la naturaleza incluyendo los humedales.